9 elementos que hacen que tu web genere confianza antes de comprar
Imagina que una persona acaba de encontrar tu web. Quizá ha llegado desde Google, desde Pinterest o porque alguien le ha hablado de ti. No te conoce todavía y está intentando decidir si puede confiar en lo que le estás contando. En ese momento, una estrategia SEO para aumentar la visibilidad de tu negocio puede ayudarte a conseguir que esa persona llegue hasta tu página, pero será tu propia web la que tenga que darle motivos para quedarse, conocerte y dar el siguiente paso.
Cuando alguien busca un servicio cerca de su ciudad o necesita encontrar un profesional concreto, la confianza adquiere todavía más importancia. Tu presencia en Google, la información que aparece sobre tu negocio y la experiencia que encuentra al entrar en tu página forman parte de esa primera impresión. Por eso, trabajar una estrategia de SEO local para atraer clientes de tu zona puede ser una pieza importante dentro de una estrategia de captación, especialmente si tienes un negocio que trabaja con clientes de una determinada localidad o área geográfica.
Y hay algo más que conviene tener en cuenta: quizá tu web recibe visitas, pero esas visitas no terminan convirtiéndose en consultas o ventas. En ese caso, merece la pena mirar qué está ocurriendo dentro de la página. Una auditoría SEO para analizar el estado y las oportunidades de tu web puede ayudarte a detectar problemas de visibilidad, estructura, contenidos y experiencia que quizá estén pasando desapercibidos.
La confianza no aparece de repente cuando alguien pulsa el botón de comprar. Se va construyendo desde el primer momento en el que una persona descubre tu negocio.
Por eso hoy quiero que revisemos nueve elementos que pueden ayudarte a conseguirlo.
1. Cuéntale a tu visitante quién eres
Cuando llegas a una web que no conoces, es normal querer saber quién está detrás.
¿Quién es esa persona? ¿Cuánto tiempo lleva trabajando en esto? ¿Tiene experiencia? ¿Hay un equipo? ¿Dónde está?
Tu página de “Sobre mí” o “Quiénes somos” puede responder a muchas de estas preguntas.
Y no necesitas escribir una autobiografía.
Cuenta aquello que pueda ayudar a tu cliente a conocerte un poco mejor. Explica tu experiencia, cómo empezaste, qué te llevó a dedicarte a tu profesión y qué tipo de personas o empresas ayudas.
Si eres una profesional independiente, poner cara a tu negocio puede marcar una diferencia enorme. Si tienes un equipo, presentarlo permite que quien visita tu web sepa con quién va a trabajar.
Al final, estás invitando a una persona a confiar en ti. Es lógico que quiera saber quién eres.
2. Facilita que puedan contactar contigo
Parece evidente, pero merece la pena comprobarlo.
Si alguien quiere preguntarte algo sobre tus servicios, ¿sabe dónde hacerlo?
Busca tu teléfono. ¿Está visible?
Busca tu correo. ¿Lo encuentras fácilmente?
Prueba el formulario de contacto. ¿Funciona?
Haz la misma prueba desde el móvil.
Cuando una persona está interesada en contratarte, no debería tener que recorrer toda la web para encontrar una forma de hablar contigo.
Dependiendo de tu negocio, puedes ofrecer diferentes vías de contacto: teléfono, correo electrónico, formulario, WhatsApp, dirección física o incluso una opción para reservar una llamada.
No tienes que utilizarlas todas. Elige las que realmente puedas atender y mantenlas actualizadas.
3. Deja que tus clientes hablen de ti
Cuando estás pensando en contratar a alguien, probablemente quieras conocer la experiencia de otras personas.
Es completamente normal.
Por eso las opiniones y testimonios pueden aportar mucho valor a tu web.
Si tienes clientes satisfechos, pregúntales si estarían dispuestos a compartir unas palabras sobre su experiencia.
Cuanto más concreto sea el testimonio, mejor podrá entenderlo quien está pensando en contratarte.
Por ejemplo, puede contar qué necesitaba antes de trabajar contigo, cómo fue el proceso y qué ha conseguido después.
Y hay algo importante: utiliza opiniones reales.
La confianza se construye precisamente porque el visitante puede reconocer que detrás de esas palabras hay experiencias de personas que ya han pasado por el mismo proceso.
4. Enseña cómo trabajas
Quizá una de las preguntas que más dudas genera antes de contratar un servicio sea:
“¿Y cómo será trabajar con esta persona?”
Puedes responderla explicando tu proceso.
Cuenta qué sucede desde el primer contacto.
¿Primero haces una reunión?
¿Analizas el proyecto?
¿Preparas una propuesta?
¿Hay diferentes fases?
¿Cada cuánto tiempo informas al cliente?
No tienes que explicar cada pequeño detalle de tu forma de trabajar, pero sí ofrecer una visión general.
Cuando una persona sabe qué puede esperar, se siente mucho más segura.
Esto resulta especialmente importante en servicios profesionales, donde el cliente no está comprando algo que pueda ver y tocar antes de contratar.
5. Responde las preguntas que tienes delante de ti todos los días
Piensa en las preguntas que más veces recibes de tus clientes.
Esas preguntas son una fuente fantástica de contenidos para tu web.
Si alguien te pregunta constantemente cuánto tarda un servicio, escribe sobre ello.
Si quieren saber qué necesitan antes de contratarte, explícalo.
Si suelen tener dudas sobre precios, procesos, plazos o resultados, crea una respuesta clara.
Muchas veces pensamos en el blog como un lugar donde publicar artículos para conseguir visitas desde Google. Pero también puede ser una herramienta para acompañar a las personas que ya están pensando en contratarte.
Cuando alguien llega a tu web y encuentra la respuesta que estaba buscando, empieza a conocerte.
Y cuando vuelve a encontrar respuestas útiles en otras páginas, esa percepción se refuerza.
6. Cuida las fotografías y los recursos visuales
Las imágenes de tu web también cuentan una historia sobre tu negocio.
Si eres tú quien presta el servicio, unas fotografías profesionales en las que aparezcas pueden ayudarte a generar cercanía.
Si tienes un local, puedes enseñarlo.
Si tienes un equipo, puedes presentarlo.
Si fabricas productos, puedes mostrar parte del proceso.
Si trabajas en proyectos concretos, puedes enseñar ejemplos de tu trabajo.
No necesitas convertir tu web en una galería de fotografías.
Solo tienes que preguntarte qué imágenes ayudarían a que una persona que no te conoce entienda mejor quién eres y qué haces.
7. Explica claramente qué puede conseguir contigo
Cuando una persona entra en tu web, debería poder entender qué puedes hacer por ella.
Parece sencillo, pero a veces estamos tan acostumbrados a hablar de nuestro propio negocio que utilizamos palabras que nosotros comprendemos perfectamente y que para un visitante pueden resultar poco claras.
Piensa en la persona que acaba de llegar.
¿Qué problema tiene?
¿Qué está buscando?
¿Cómo puedes ayudarla?
¿Qué puede esperar de tu servicio?
Tu página principal y tus páginas de servicios deberían responder a estas preguntas de una manera sencilla.
No necesitas llenar cada espacio de mensajes comerciales.
Necesitas conseguir que el visitante entienda rápidamente si has llegado al lugar adecuado.
8. Haz que tu web sea cómoda desde el móvil
Antes de confiar en una empresa, primero tenemos que poder utilizar su web.
Y cada vez es más habitual descubrir un negocio desde el teléfono.
Por eso, entra en tu propia página desde el móvil y navega como lo haría una persona que nunca ha estado allí.
¿Puedes leer los textos cómodamente?
¿Los botones se pulsan bien?
¿El menú se entiende?
¿Las imágenes se cargan correctamente?
¿Puedes rellenar el formulario sin dificultad?
¿Encuentras rápidamente la información que buscas?
Son pequeños detalles que pueden tener mucha importancia.
Una experiencia cómoda transmite cuidado y profesionalidad.
9. Consigue que las personas adecuadas encuentren tu web
Hay una parte de la confianza que comienza antes de que el usuario entre en tu página.
Empieza en el momento en el que realiza una búsqueda.
Supongamos que alguien necesita un servicio que tú ofreces. Escribe una consulta en Google y encuentra tu web entre los resultados.
Ese es el primer contacto.
Por eso trabajar el posicionamiento orgánico tiene sentido dentro de una estrategia de captación a largo plazo.
El SEO te ayuda a mejorar la visibilidad de tu negocio cuando las personas están buscando información, soluciones, productos o servicios relacionados con lo que haces.
Pero para conseguir tráfico que realmente pueda convertirse en clientes necesitas conocer bien a tu público.
¿Qué palabras utiliza?
¿Qué preguntas tiene?
¿Qué necesita saber antes de contratar?
¿Qué tipo de servicio está buscando?
Las respuestas a estas preguntas pueden ayudarte a crear páginas y contenidos que tengan una utilidad real para tus potenciales clientes.
La confianza también se construye con tus contenidos
Hay algo que muchas veces se pasa por alto: una persona puede necesitar varios contactos con tu marca antes de decidirse.
Hoy puede encontrar uno de tus artículos.
Mañana puede entrar en tu página de servicios.
Otro día puede buscar opiniones sobre tu negocio.
Quizá después vea una publicación tuya en redes sociales.
Todo ese recorrido forma parte de la relación que estás construyendo.
Por eso resulta interesante crear contenidos que respondan a las diferentes dudas que pueden aparecer durante el proceso de decisión.
No tienes que intentar vender en cada artículo.
A veces, ayudar es suficiente.
Si una persona encuentra una respuesta útil en tu web, ya has conseguido algo importante: has demostrado que conoces el problema que está intentando solucionar.
Revisa tu web como si fueras un cliente nuevo
Hay un ejercicio muy sencillo que puedes hacer hoy mismo.
Entra en tu web y olvida durante unos minutos todo lo que sabes sobre tu negocio.
Imagina que es la primera vez que la visitas.
Pregúntate:
¿Entiendo rápidamente qué ofrece esta empresa?
¿Sé quién está detrás?
¿Encuentro fácilmente la forma de contactar?
¿Puedo comprobar que tiene experiencia?
¿Encuentro opiniones de otros clientes?
¿Responde a las dudas que tendría antes de contratar?
¿Puedo navegar cómodamente desde el móvil?
¿Sé qué tengo que hacer si quiero pedir información?
Este pequeño ejercicio puede descubrirte problemas que desde dentro del negocio son difíciles de detectar.
Estamos demasiado acostumbrados a nuestra propia web.
Sabemos dónde está cada cosa.
Sabemos qué significa cada servicio.
Conocemos nuestra historia.
Pero quien llega por primera vez no tiene ninguna de esa información.
Y precisamente por eso debemos ponernos en su lugar.
La confianza no se fuerza, se construye
Cuando una persona compra por Internet está depositando cierta confianza en el negocio que tiene delante.
Quiere saber que recibirá aquello que ha contratado.
Quiere saber que podrá contactar contigo si surge un problema.
Quiere comprobar que otras personas han trabajado contigo.
Y quiere entender perfectamente qué está comprando.
Tu web puede ayudarle a responder todas esas preguntas.
Los nueve elementos que hemos visto —quién eres, cómo contactar contigo, las opiniones, tu forma de trabajar, los contenidos, las imágenes, tu propuesta, la experiencia móvil y tu visibilidad en Google— forman parte de una misma experiencia.
No hace falta que los mejores todos de golpe.
Empieza por aquello que pueda estar generando más dudas a tus visitantes.
Quizá tengas una página de servicios estupenda, pero nadie sabe quién está detrás.
Quizá tengas clientes muy satisfechos, pero nunca les has pedido un testimonio.
Quizá tengas mucho conocimiento sobre tu sector, pero todavía no lo estás compartiendo en tu web.
O quizá tengas buenos contenidos, pero las personas que realmente necesitan tus servicios todavía no consiguen encontrarte.
Mira tu web con los ojos de esa persona que acaba de descubrirte.
Escucha las preguntas que te hacen tus clientes.
Observa dónde tienen dudas.
Y utiliza toda esa información para construir una web que les permita conocerte, entenderte y sentirse seguros.
Porque antes de comprar, todos necesitamos una razón para confiar.
Y muchas veces, esa razón empieza en una página web.
¿Tu web transmite la confianza que necesitas?
Si has llegado hasta aquí, quizá sea un buen momento para mirar tu web con otros ojos. Puede que tengas un buen servicio, experiencia y clientes satisfechos, pero que tu página todavía no esté mostrando todo ese valor.
Si quieres saber qué está funcionando, qué está frenando tu visibilidad y qué puedes mejorar para conseguir más oportunidades, podemos analizar tu proyecto y definir una estrategia SEO adaptada a tu negocio.
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